
Tal como se puede leer en el ensayo "Lima, ciudad sin novela", la capital peruana de la década del 50 es una ciudad aún por escribir. Las urbanizaciones clandestinas, los barrios populares, los balnearios de lujo, el hampa organizada, los universitarios bohemios, el taxista lechucero, el cobrador de agua y el teniente disoluto son personajes que, en ese momento, aún no han ingresado a la literatura. Algunos de ellos formarán parte de "La palabra del mudo". Otros, con los años, han aparecido en la obra de varios escritores peruanos. ¿Se ha escrito la novela de esta nueva Lima? Los geniecillos dominicales fue la novela de Ribeyro sobre Lima y Conversación en La Catedral la novela de Mario Vargas Llosa, pero tal vez aún haya material que no ha sido escrito y está por pasar a la literatura o al cine.
